Prismaflex: lento pero más seguro

El equipo más nuevo de Fundahígado es una máquina que hace un tratamiento de diálisis a velocidades muy bajas para estabilizar a pacientes en terapia intensiva

Por María Alejandra Berroterán | Fotos: Archivo

En terapia intensiva son comunes los pacientes con hipotensión y retención de líquido por fallas renales o hepáticas. Y aunque necesitan una diálisis, la opción convencional puede hacerles más daño. “Como los casos de edema agudo de pulmón y deficiencia renal, eso significa que el paciente tiene mucho líquido y el riñón no está trabajando. Pero si lo tratamos con la máquina de diálisis convencional el paciente puede descompensarse, le cambia la hemodinamia y se complica”, señala el doctor Leonardo Ledezma, adjunto de la Terapia de Adulto de Policlinica Metropolitana y Coordinador Docente del Terapia Intensiva en Trasplante de Hígado.

Por ello, Fundahígado, incorporó a las opciones terapueticas para los pacientes en Terapia Intensiva el equipo Prismaflex cuya función principal es la terapia de remplazo renal (diálisis). ¿Qué diferencia tiene esta máquina? Que permite hacer un ultrafiltrado (eliminación de líquido) sin necesidad de hacer la diálisis como tal (eliminación de desechos en la sangre).

Además, este aparato hace un ultrafiltrado a ritmo lento: le puede tomar 24 a 72 horas completar el ciclo. Aunque va despacio, es más seguro para procedimientos agudos, es decir, pacientes en terapia intensiva que presentan complicaciones repentinas como las que describe Ledezma.

“Una máquina de diálisis normal en 3 horas le saca 3 litros de líquido al paciente; pero al drenarlo tan rápido, el paciente se descompensa. Esta herramienta es muy valiosa porque estos casos son frecuentes en cuidado intensivo, sobre todo en postoperatorios muy largos y en los casos de trasplante de hígado porque se les suele dar mucho líquido a los pacientes”, indica Ledezma. Esto no sólo permite sacar al paciente de una crisis, sino que también disminuye el uso de medicamentos.

Además de limpiar la sangre, este aparato también puede ayudar a purificar el hígado y mejorar sus funciones gracias al componente llamado MARS. Al filtrar el órgano se puede estabilizar a pacientes críticos que están en espera de un trasplante. “Con esto se logra comprar algo de tiempo para que resistan un poco más”, señala el médico.

Son pocos los equipos de este tipo en Venezuela. Se estima que existe uno en Valencia y otros dos más en hospitales caraqueños. Prismaflex es una herramienta costosa por lo que la inversión no es accesible para todos los centros de salud. Fundahígado pudo costearla gracias a los recursos que se les asigna por la Ley de Ciencia y Tecnología (Locti).

El aparato hará su debut a partir de la próxima semana, cuando se estima que ya esté instalado para empezar a trabajar. Aunque ya está en las instalaciones de Fundahígado, el personal médico y paramédico debe capacitarse para emplear esta máquina de manera eficiente para el paciente y con los cuidados necesarios para mantenerla en buen estado. “Viene con un programa de computación que hace todo sola, pero de todas maneras hay que aprender a supervisar lo que la máquina hace, que el tratamiento no se pase de lo indicado por error, mantener el ojo en el paciente por si sucede algo. Es una herramienta y hay que aprender a usarla”, comenta Ledezma. Igualmente esta previsto que se de inicio a un programa academico para los medicos de hospitales públicos que pudieran en mediano plazo poner en marcha otro Programa de Trasplante de Hígado.

Prismaflex Exeed II

* A través de su función de hemoperfusión, ayuda a limpiar la sangre de los efectos tóxicos de algunos medicamentos.

* Si se va la luz, su batería de emergencia se activa hasta terminar el tratamiento en proceso.

* Se puede usar en pacientes con bajo peso y en niños de más de 8 kilos.

* Se puede programar de manera distinta según los requerimientos especiales de cada paciente.